Mostrando entradas con la etiqueta inicios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inicios. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de agosto de 2018

Acciones vs Fondos

Vamos a ver las ventajas que ofrecen cada uno de estos productos de inversión respecto al otro.

Cantidad mínima a invertir


Ventajas de las acciones


Puedes comprar acciones desde 1 unidad. Hay algunas que valen 1 céntimo de euro, como Abengoa B, y otras que valen más de 1.000 €, como las he Google. 

El problema son las comisiones: las del bróker y las de la bolsa. Si compras 100 euros en acciones, te puedes dejar hasta 15 € en comisiones. Luego mes a mes tendrás que pagar la comisión de custodia, hasta 4 euros en algunos bróker por cada valor. 

Cuanto mayor es el importe de compra de acciones, más diluidas se verán las comisiones, por eso invertir en bolsa requiere un mínimo para que llegue a ser rentable y no se nos vaya toda la ganancia en comisiones.

Como casi siempre, hay excepciones. Por ejemplo, la mayoría de los bancos cobran muy poco por la compra  de sus propias acciones y no cobran custodia.

Ventajas de los fondos


En el caso de los fondos, puedes comprar por el importe que quieras, comprarás  la parte proporcional del valor liquidativo del fondo en la fecha de  la compra. 

Los importes mínimos son bajos, por ejemplo, en Renta4 para sus fondos propios, desde 10 € y para casi el resto de fondos, desde 200 €.

Conocimientos financieros


Tanto a la hora de invertir en fondos, como en acciones, hay muchos estilos de inversión, pero puedo decir que invertir en acciones requiere más conocimientos que los fondos.

En los fondos, es el gestor el que se supone que tiene los conocimientos necesarios para saber dónde invertir, siempre dentro del Objetivo de Inversión del fondo.

En la inversión en acciones, eres tú el que debe elegir que acción comprar, cuando comprarla, cuando venderla, como diversificar, cuanto tener de liquidez, etc.

Tiempo disponible


Esto también es relativo al tipo de inversor que seamos, hay quien invierte en acciones y tiene una estrategia clara, sencilla de seguir y que requiere muy poco tiempo, y hay quien invierte en fondos, que tiene una estrategia más compleja y le obliga a emplear más tiempo, pero como norma general, los fondos requieren menos tiempo de dedicación. Ese tiempo, lo dedica el gestor por nosotros. Confiamos y le pagamos un porcentaje por la gestión, lo haga bien, o lo haga mal.

Limitaciones de los fondos


Objetivos de inversión


Los Objetivos de Inversión son los límites que se definen dentro de los cuales se debe realizar la  inversión. Por ejemplo, en un fondo de inversión de renta variable española, encontramos límites del tipo: al menos el 75% del fondo se encontrará invertido en renta variable española. ¿Esto qué quiere decir? Pues que siempre debe estar invertido en al menos un 75%, aunque el gestor considere que sea momento de tener el 50% del fondo en liquidez, o que hay más oportunidades en otros países, no puede invertir más del 25% en otros países.

Por una parte, es lógico que si invertimos en un fondo de renta variable española, el fondo tenga un compromiso mínimo de inversión en España, pero por otra parte le ata las manos al gestor para aprovechar posibles oportunidades.

Limitaciones hay muchas, sólo basta con leerse los Objetivos de varios fondos. Los fondos de retorno absoluto, suelen limitar la volatilidad máxima del fondo. Los de smallcaps, el tamaño máximo de una de empresa. Los de bluechips, el tamaño mínimo. Los de renta fija, la calidad crediticia mínima. La lista es infinita, como casi la cantidad de fondos.

Tamaño del fondo


Cuánto mayor es el capital de un fondo, más complicado es gestionarlo y encontrar buenas oportunidades. Digamos que es como un dinosaurio y un fondo de menor capital, como un mosquito. Un gran fondo puede alterar la cotización de un valor al comprarlo o venderlo simplemente por el gran volumen de capital a mover, en cambio uno pequeño, puede entrar y salir de un valor sin alterar su cotización. Un gran fondo se ve más limitado a empresas de mayor capitalización.

Como ejemplo voy a hablar de True Value, uno de los fondos que tengo en cartera. Al principio las empresas en las que invertía no las conocía. Con el paso de los años, y gracias a sus más que buenos resultados, ha ido incrementando el capital gestionado, de forma que no le queda otra que invertir en grades empresas, que normalmente no suelen tener las grandes rentabilidades que pueden tener las pequeñas. El último valor que se ha añadido a la cartera es Fiat.

Hay fondos, que sabiendo está limitación, tienen un máximo de capital a gestionar, y al llegar a ese importe, cierran la posibilidad de nuevas aportaciones. Este es el caso de Magallanes Iberian, otro fondo que tengo en cartera y que ha cerrado este verano.

Presión sobre el gestor


Peter Lynch lo describe en su libro Un paso por delante de Wall Street. El gestor debe dar explicaciones de lo que hace a sus colegas, responsables y clientes. Si compra acciones de una empresa desconocida y sale mal, todo el mundo le dirá que porque compró esa empresa. Si compra acciones de Inditex y sale mal, le dirán, ¿qué le ha pasado a Inditex?

Limitaciones de las acciones


Prácticamente ninguna, puedes hacer lo que quieras, siempre siguiendo el estilo de inversión que te hayas definido. Puedes vender todo y pasar a liquidez, comprar en Hong kong, Tokio, New York o Londres.

La única limitación, eres tú mismo. Para evitar errores o impulsos no  racionales, es muy importante definir muy bien la estrategia a seguir, como los fondos definen los Objetivos de Inversión Cuanto más clara y específica mejor. Que no deje lugar a dudas, para que la inversión sea casi como algo mecánico.

Resumen


Si tienes poco dinero para invertir, pocos conocimientos financieros y poco tiempo, lo tuyo son los fondos.

Si por el contrario, tienes al menos 10.000 € para invertir, conocimientos financieros y tiempo para dedicarle a gestionar la inversión, lo tuyo son las acciones.

sábado, 4 de agosto de 2018

Estrategias de inversión

En este post voy a hablaros de las distintas estrategias de inversión y de cómo saber cuál se puede adaptar a nuestras necesidades y características. 

Partamos de la base que todo aquel que invierte pretende obtener una rentabilidad. Dependiendo diferentes factores, como el horizonte temporal de la inversión, riesgo a asumir, tiempo disponible a gestionar la inversión, conocimientos financieros y cantidad a invertir es más apropiado un producto u otro y un estilo de inversión u otro.

Horizonte temporal


Si estamos invirtiendo para comprar una vivienda dentro de 1 año, no deberíamos invertir en renta variable, ya que podría pillarnos una bajada de la bolsa y al pasar el año y querer recuperar el dinero hayamos perdido en vez de ganado.
En cambio si el horizonte temporal es muy largo plazo, por ejemplo, para la jubilación, podemos asumir más riesgo y aunque tengamos años con rentabilidad negativa, al final podemos tener una rentabilidad anualizada de un 10%.

Riesgo a asumir


Este es el aspecto más subjetivo de todos y en el muchos flaquean al llegar las bajadas. Si no tienes estómago para ver bajar tu inversión un 30%, no debes meter toda la inversión en renta variable. 

Cuando empecé en 2014, contraté varios fondos de inversión, de renta fija, de retorno absoluto y mixto. Conforme fui aprendiendo, seguía incrementando la inversión con aportaciones periódicas mensuales. Con esas aportaciones fui entrando en renta variable y traspase el fondo de renta fija a uno variable. Pensaba que no me afectarían las caídas y que seguiría aportando mes a mes. Pero llegó la caída, y de llevar un 10% de rentabilidad, en varios meses pasé a un -5%. No vendí, pero no aporté. La cartera se recuperó, pero tardó casi un año en volver al 10%


Hasta que no te pone a prueba una caida, no sabes cómo vas a reaccionar. Cuando empieza a bajar y sigue bajando y bajando, te empiezas a pregutar si debes vender, y acabas vendiendo. Hace acto de presencia Murphy con su ley, y empieza a subir. Al haber vendido, nos perdemos la subida.  Este es un de los grandes fallos de los inversores, que lees en todos los libros, foros y del que te advierten todos los gurús. Muchos ya no vuelven a invertir.

Tiempo disponible a gestionar la inversión


Si tienes poco tiempo, lo más recomendable es invertir en fondos de inversión. Fondos hay tantos como colores y dependiendo de los factores aquí mencionados, encontrarás alguno que se adapte a tu perfil de inversión.

Si tienes más tiempo, puedes invertir en acciones y otros productos que requieren más supervisión.

Conocimientos financieros


Ordeno los productos recomendados de 
menos a más conocimientos: fondos de inversión, acciones y derivados.

Cantidad a invertir


Todos los productos financieros tienen unas comisiones. Comisiones de  compra, de mantenimiento, de custodia, de venta, de gestión en  caso de los fondos, etc. Si tienes poco dinero, no es recomendable la bolsa. Las comisiones se comerían un buen pellizco de lo invertido. Por tanto, el producto apropiado serían los fondos de inversión. Los expertos, como Alejandro Estebaranz, recomiendan tener un mínimo de 10.000 € para empezar en bolsa.

Resumen


Has visto que no es necesario ser un crack de las finanzas para invertir, basta con tener dinero ocioso que no vayas a necesitar, pensar y decidir que quieres hacer con él, y ver que riesgo estás dispuesto a asumir. Una vez definida la estrategia, dependiendo de lo tratado aquí, elegiremos un vehículo o una combinación de ellos.

Hay otros criterios que definen nuestra estrategia como el estilo de inversión o diversificación. De ellos hablaré en otros post.

lunes, 30 de julio de 2018

Presentación

Este es un blog dedicado al ahorro y al crecimiento de los mismos. Hay muchísimo contenido en la red sobre este tema. Este va a ser otro blog más de tantos, ni mejor, ni peor.

Un sitio donde ordenar ideas de crecimiento de ahorros, comentar el recorrido seguido y a seguir a modo de cuaderno de bitácora, compartir ideas y reflexiones.

En mi familia, desde pequeño, me han inculcado el ahorro. Mi abuela tenía la costumbre de regalar una hucha a sus nietos cuando ya teníamos unos 7 u 8 años. Con unos 14 años, tenía ahorradas unas 100.000 pesetas. Empecé a interesarme por el mercado de divisas, comprar dólares para luego venderlos cuando el dólar se revalorizase. Miraba las cotizaciones en el periódico, internet no existía,  pero nunca me atreví a comprar dólares, no lo veía claro.

Mirando el resto del contenido económico del periódico, descubrí los fondos de inversión. Tenía cuenta en una caja de ahorros y allá que fui y contraté un fondo de inversión. Miraba las cotizaciones en el periódico y lo tuve durante unos meses. Le saqué algo de rentabilidad, muy poca, pero al menos no perdí nada.

Desde entonces no he tenido contacto con ningún tipo de producto de inversión hasta 2014. Había estado ahorrando para las típicas metas de la vida, coche, casa, etc. pero poco más. Eso sí, siempre he buscado el banco que más interés me ofrecía y que menos comisiones me cobraban, si he encontrado alguno mejor, he cambiado o abierto una cuenta. Por poner algunos ejemplos, fui de los primeros en tener una cuenta naranja y he sido ahorrador de Coinc.

En 2014, empezaron a bajar la rentabilidad de los intereses de las cuentas y depósitos. Buscando como rentabilizar los pocos ahorros que tenía, me crucé de nuevo con los fondos de inversión y estuve leyendo e informándome sobre los mismos. Acabé contratando y a día de hoy sigo invirtiendo regularmente en ellos.

Hace unos meses, gracias a unos ingresos extra, me planteé entrar en el mundo de la bolsa, invertir yo mismo mi capital. He estado leyendo, informándome sobre estilos de inversión, tipos de análisis, tipos de acciones, mercados, etc. Por ahora he entrado con algo de capital en la bolsa española y sigo leyendo, asimilando conocimientos e intentando aprender todo lo que puedo.

Como hay tanta información, tantos conceptos, tantas cosas a tener en cuenta, necesito un lugar donde recopilarlos todos. Este blog pretende ser ese lugar.

Gracias por leerme.